Las vides son más resistentes a la sequía de lo que se pensaba

 

Las últimas noticias sobre la vid son prometedoras.

Durante más de una década de observación, las vides de Napa, California, y Burdeos, Francia, nunca alcanzaron niveles letales de deshidratación por la sequía estacional, según informan investigadores en línea el 31 de enero en Science Advances. El ecofisiólogo de plantas Guillaume Charrier, del Instituto Nacional de Investigación Agrícola de Francia, en París, y sus colegas han determinado cuán resistentes son las plantas.

Las vides perdieron la mayor parte de sus hojas sólo cuando su capacidad para hacer circular el agua y los nutrientes se redujo en un 50 por ciento, debido a la menor presión del agua en sus tallos y raíces. Aunque las condiciones del campo nunca condujeron a presiones de agua tan bajas, el equipo encontró el umbral para la pérdida de hojas en las pruebas de invernadero.

Típicamente, cuando las plantas se deshidratan extremadamente y la presión del agua disminuye, se pueden desarrollar burbujas de aire en el xilema, tejido que transporta el agua desde las raíces (SN: 05/14/16, p. 32). En las plantas, como en los seres humanos, una burbuja de aire -también conocida como embolia- puede resultar fatal porque detiene el transporte de nutrientes y puede hacer que las hojas caigan.

El equipo utilizó una técnica similar a una tomografía computarizada para “mirar dentro de los tallos de las vides con rayos X sin cortarlos” y ver si se formaban embolias, dice Charrier.

Las vides sacrifican partes periféricas, como las hojas, para preservar la presión del agua y evitar embolias fatales. Diferentes variedades de vid, como Syrah y Garnacha, fueron todas igualmente resistentes, encontró el equipo.

“Antes, no teníamos ni idea de lo lejos que podemos empujar a estas plantas hasta que mueran”, dice el coautor del estudio Paul Skinner, un científico del suelo y consultor de viñedos de Napa. Conocer la respuesta de las vides a la deshidratación podría resultar crucial a medida que las sequías se agravan con el cambio climático. Eso podría ayudar a los viñedos a conservar el agua con mejores estrategias de irrigación, y dar a los conocedores de vino algo para brindar.

Traducido desde: ScienceNews